viernes, 30 de diciembre de 2011

Diálogo fundamental (a prpósito de la lucha por la vivienda afuera del Congreso)





Militares en democracia. Diplomático vinculado con la CIA, nuevo embajador norteamericano. EE.UU. financiaría al ejército y respalda al MP. Ultraderecha difama a izquierda con demandas. Vientos mundiales bélicos. Crisis económica en EE.UU. y Europa. 

El 2011 termina con trascendentales cambios. Una legislatura más finaliza debiéndole mucho al pueblo. Recientemente, me involucro con organizaciones sociales que actúan exigiendo cambios. Conocí a Margarita Valenzuela y a Julia Antonio de la Coordinadora Nacional de Pobladores y Áreas Marginadas de Guatemala (CONAPAMG). Ambas estaban recuperándose de la huelga de hambre que habían emprendido por muchos días frente al Congreso. Con espíritu intacto, poderoso y audaz hacia el futuro. Las entrevisté para poder escribir. Era una microcomunidad instalada en la calle. Escuché llorar a una niña que había nacido allí mismo, en medio de la huelga.  Era nieta de Margarita, que amamantaba su hija. “En el 76 nos quedamos sin vivienda” –me dijo, cuando indagaba por sus motivos para hacer lo que hizo y para exigir lo que exige- Que vivió en un lote de 10x20, que tiene 7 hermanos. Madre soltera de 4. “A la nena le llamamos Leyla” –contó sonriente sobre su nieta que allí estaba- en alusión a la Ley de Vivienda 3869 que exigen aprueben los políticos para atender el déficit de 1 millón 600 mil viviendas de hoy según PDH. “Cada día que pasaba los abuelos nos daban fuerza” –me aseguró al hablar de sus creencias xincas y la ayuda que pedía para luchar contra el hambre y la calle- Entendí por qué, alguna vez se alzó en armas. 

Julia tiene 28, mi edad casi. Se acababa de bañar y la noté ansiosa por hablar conmigo mientras entrevistaba a Margarita, su compañera de huelga. Me contó su historia. Que su muy pequeña hija murió en marzo. Cree, por la contaminación de las aguas negras que circundan su champa donde vive. Y tiene otra hija mayor que se quedó en casa, a la que quiere inspirar con su lucha. Hoy se siente digna –afirmaba con convicción mientras se le salían las lágrimas pero sin romperse-. “Mi familia no me apoya (…) ni me llama para reclamarme ni me dice nada (…) a veces siento que me voy a desmayar pero yo pienso en mi hija y me da fuerza (…) ni mi pareja, no le interesa, se sorprende, no sabe cómo expresarlo (…) a mi hija que no la he visto –decía- (…) la que se fue es la que me da fuerza si hay más luchas”. “Margarita ha sido una gran fortaleza a mi vida”. Julia y Margarita son indígenas.

Margarita vivió directamente la guerra. Julia y yo somos parte de la generación de posguerra.  Todos necesitamos lo mismo: construirnos una esperanza, recorrer un camino personal y colectivo hacia un lugar mejor del que hoy hay. Necesitamos volvernos hombres y mujeres en este recorrido. Así como lo hacen ellas.  
Debemos buscar establecer un diálogo entre la Guatemala de la guerra. Esa de las generaciones que la vivieron en su carne. Y la Guatemala de la posguerra. La de los jóvenes que no la vivimos directamente, la de los que solo disponemos de un presente distorsionado, de una ficción y de un robo de memoria. Ambas parecen divorciadas. Si no las hacemos encontrarse, dialogar; seguiremos presos en desesperanza, sin poder ser. Debemos recorrer juntos un camino común como el que recorren Margarita y Julia. Un camino para exorcizar a todos los demonios personales y para transformar la sociedad colectivamente. Ese es el reto que nos plantea esta Guatemala de hoy. Esta es la posguerra.

FUENTES PARA EL ARTÍCULO:
·         Apoyo de EE.UU y CICIG a Fiscal General del MP Claudia Paz y Paz desde: http://www.lahora.com.gt/index.php/nacional/guatemala/actualidad/148941-eeuu-y-cicig-reiteran-apoyo-a-claudia-paz-y-paz
·         Editorial de Prensa Libre sobre posible financiamiento de EE.UU. al Ejército desde: http://www.prensalibre.com/opinion/Extrana-exigencia-Unidos_0_616138393.html
·         Entrevista estructurada del 14 de diciembre de 2011 a las afueras del Congreso de la República, en el asentamiento de demanda de la CONAPAMG con Margarita Valenzuela y Julia Antonio.
·         González, Mariano. (2004). La construcción del sujeto y la esperanza. Análisis de tres textos del conflicto armado interno.  Maestría en psicología social y violencia política, tésis de maestría, Escuela de ciencias psicológicas, USAC: Guatemala
·         Reseña crítica de la trayectoria diplomática de Arnold Chacón desde: http://caposud.wordpress.com/2011/10/11/guatemala-oficial-de-la-cia-como-embajador-norteamericano-en-el-pais/

 
   
     

lunes, 19 de diciembre de 2011

¿Fe o violencia?


Soy usuario de las camionetas. Diariamente suben gentes a comunicarle a usuarios/as y ciudadanos/as un mensaje religioso.
 
Una mañana, tomé la camioneta de la ruta 2. Había un tipo mayor. Vociferaba contra la Iglesia, la Biblia, los militares, la religión y los evangélicos. Los ricos y el imperialismo; de paso a favor de Árbenz, Arévalo y la Revolución de Octubre. Hacía una crítica a las instituciones y centros del poder, símbolos, costumbres, creencias, ideología y tradiciones del proletariado de un sistema productivo y social, en general preindustrial, y en algunos casos como el del agro, aun semifeudal (si se considera la situación agraria con su conflictividad social, la situación laboral del campesinado y que la mayoría de compatriotas subsiste de la “economía informal”). “ ¡Obama es el perro de Reagan!” –exclamaba –“ ¡Los curas se meten a las niñas debajo de la sotana!”,” ¡No conocen la historia!!!” –gritaba- y la señora que iba a la par se cambió de lugar. ¡Sshh!!! ¡Sho vos!!! –le gritaban, con el lenguaje que le imponemos a todo- Aquello me hizo revivir, lo que me ocurrió hace no mucho. Iba al trabajo, un centro comunitario para prevenir  violencia en El Milagro, en un bus de su ruta. Iba un tipo. Mediana edad, con Biblia en mano. Su discurso, descalificador: Los homosexuales no heredarán el reino de Dios. Los que tienen titulo no tienen nada porque no tienen a Dios en su corazón. Los católicos irán al infierno por idólatras. Las prostitutas tampoco heredarán ninguna tierra prometida. Que moriremos, que somos malos; a menos que antes de que se suba un marero a darnos muerte (eso recuerdo del discurso), nos volvamos heterosexuales, dejemos  la soberbia de ser profesionales (si podemos), que nos volvamos protestantes para no idolatrar, que olvidemos el maltrato machista que sufrimos y reafirmemos nuestro valor como esposas para varones que Dios dio. Es decir, un discurso discriminador y descalificador de numerosos actores sociales, con prejuicios, estigmas y violencia. Entonces decidí criticar su sermón sin insultarlo. Recibí gritos acusándome de drogadicto. Al pasar a recoger los panfletos repartidos, llegando a mi; escuché amenazas y sentí golpes en la cara y espalda, sangre correr por mi nariz salida de lugar, y mis lentes oscuros habían quedado tirados en el suelo precario del transporte. El tipo desapareció, paré una patrulla y me llevó a una clínica estatal. 

El mito judeocristiano, convertido en religión, discurso social y tecnología de poder (prácticas para mantener control social según Foucault), se torna en medio para expresar y reproducir arraigadas formas de relación social. La violencia, el patriarcado, la misoginia. Autoritarismo, represión, autocensura y censura. Racismo (según Foucault, es usar lo distinto del otro como excusa para dominarlo). En ese contexto, hay un sujeto que lucha por triunfar, asumir una identidad, un proyecto vital y dotar de sentido a su existencia. A veces fracasa y otras no. Quien afirma tener un proyecto ético y de vida (supuestos testimonios de haber abandonado el criminen para entrar al rebaño), asume su transformación, su construcción como sujeto y por lo tanto una esperanza. La Fe en un mundo mejor del que padece, de la mano de un Redentor. ¿Está este sujeto religioso triunfando ante su existencia precaria que anhela transformar mediante el camino de Fe que eligió? ¿O está sucumbiendo ante sus contradicciones, y violencia que aprendió de la sociedad? 

La mayor necesidad del pueblo guatemalteco es transformar sus formas de relación social. Esto supone nuestro mayor reto como ciudadanos en construcción y es la principal estrategia de hoy para todo gran transformador y reformador social.    

FUENTES PARA EL ARTÍCULO:
1.      González, Mariano (2004). La Construcción del Sujeto y la Esperanza. Análisis de tres textos surgidos del Conflicto Armado Interno. Maestría en Psicología Social y Violencia Política, Escuela de Ciencias Psicológicas USAC. Guatemala
2.      Foucault, Michel (s/f). Genealogía del racismo.
3.      Casaús Arzú. Ma. Elena (s/f). Metamorfosis del racismo en la élite del poder en Guatemala.
4.      Fromm, Erich (s/f). Marx y su concepto del hombre.