Ante el fracaso del sistema de partidos políticos y de su clase política, esta Patria que lucha por nacer; necesita un nuevo paradigma de organización y participación ciudadanas. Se necesita sobre todo, como dice Mariano González, de un nuevo sujeto político.
En Guatemala, una sociedad colonial clásica, el imaginario y la práctica social de la pequeño burguesía metropolitana, han hegemonizado la vida política del país. A todo lo relativo a esta se le ha transformado en un producto de marketing. Los Derechos Políticos, los valores colectivos, la movilización de los jóvenes, el civismo, la nacionalidad. Hasta el “posicionamiento político” de los guatemaltecos/as corren ahora por cuenta (y dependen) de modernas estrategias de comunicación y mercadeo. “Que hoy es el día para la solidaridad: Hoy hay que comer hamburguesas”… “Que fulana es la bruja mala… sutano el payaso y mengano el matón”... “Todos con la sele…” “Guate” esto, “Guate” lo otro. Cientos de mupis urbanos y un interminable ruido mediático. Imaginarios, algunos reales y otros ficticios. Pero construidos todos, por grupos fácticos que hacen con nosotros lo que quieren, por medio del dinero que pagan para validar sus objetivos a costa de la mayoría. Los comunicadores se vuelven ricos. Las universidades egresan más y mejores cada día. Ha nacido el nuevo proyecto de vida pequeño burgués chapín.
Los partidos políticos son organizaciones clientelares y corruptas, y los políticos; oportunistas y egoístas sin escrúpulos. Ello en general. A parte, los casos particularmente especiales y deleznables por su pasado que superan aún dicha norma. Y nosotros, el sujeto político guatemalteco emergente, colonizado, como dice Memmi, fácilmente manipulable; somos el resultado lógico e histórico de un sistema de explotación y autoritarismo que no cambia su esencia. La dominación es más sofisticada hoy. Por eso somos así. Pensamos lo que se nos dice. ¡Pues ya basta por un carajo!
En Guatemala ha muerto la realidad. Se nos ha negado por todas partes. Por los medios, en la educación, por las organizaciones políticas. Los grupos fácticos la han aniquilado. Y también al sujeto.
Es nuestra obligación entonces como hombres que pretendemos liberarnos, liberar también a los demás. Especialmente a los más oprimidos. Debemos construir un paradigma de organización y participación ciudadana y un sistema político nuevos. Una nacionalidad real y una Patria. Pero debemos empezar ya. Promoviendo la organización y participación de los campesinos y los trabajadores (urbanos y rurales) guatemaltecos, especialmente los indígenas. Promover su formación (formal e informal) a través de los medios necesarios, para su constitución como sujetos políticos que integren la vanguardia del nuevo movimiento sociopolítico nacional. Que sean capaces de reemplazar a la clase política corrupta y fracasada, integrada por empresaurios, militares y hampones. Acompañarles en su formación, organización y movilización; teniendo como consigna de mediano plazo, a parte de sus intereses reales (e históricos), la transformación del sistema político vigente, mediante una Asamblea Nacional Constituyente, sin perder de vista el fin último: la Revolución pacífica e institucional, del sistema de miseria en el que hemos vivido.
Empecemos, reformando junto con los campesinos y los trabajadores guatemaltecos, la Ley Electoral y de Partidos Políticos, la Ley de Servicio Civil, la Ley General de Descentralización, la Ley que regula al Congreso y al Ejecutivo. Creemos la Ley de Desarrollo Rural, de Desarrollo Económico Nacional e impulsemos con ellos, y con la pequeño burguesía avanzada, una nueva Reforma Agraria para comenzar a democratizar la nueva vida política del país.
Son los campesinos y trabajadores, de la mano con la pequeña burguesía urbana avanzada, quienes debemos liderar el cambio social del país.
Puedes seguir este artículo y otros en mi espacio mensual de Plaza Pública en:
http://www.plazapublica.com.gt/content/%C2%BFy-como-es-el-hombre-de-octubre
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FUENTES PARA EL ARTÍCULO:
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Cuadernos de El Socialista Centroamericano No. 11 (s/f). León trotsky: escritos sobre revolcuión y asamblea nacional constituyente
· Memmi, Albert. (1957). El retrato del colonizado. Wallmapuwen: Temuco, Chile.
· Plaza Pública (2011), análisis de Mariano González: “Por qué siguen votando los guatemaltecos”, desde:
http://www.facebook.com/l.php?u=http%3A%2F%2Fwww.plazapublica.com.gt%2Fcontent%2F%25C2%25BFpor-que-siguen-votando-los-guatemaltecos-0&h=XAQG_17wgAQG4i102eAbAe5MkIUdo3MdwZ_vRzhRQcFgsnA
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